Parque General Cañas: De los patios de tucas al estero

 De Pacific Lumber al Estero: Una lección de vida y naturaleza








Lo que hoy conocemos como el Parque General Cañas, frente a la antigua Estación al Pacífico, fue durante décadas un vibrante "patio" de tucas. Allí llegaba la madera preciosa desde las costas en trenes de carga, destinada a aserraderos emblemáticos como Pacific Lumber. Como bien relata el historiador Vladimir de la Cruz, "las tucas" eran parte del paisaje cotidiano josefino.

Recuerdo que a mis 15 años, acompañado por "Don Edgar", el carpintero de mi familia, recorría esos patios buscando pochote y cedro amargo. Con esa madera construí mi propio velero de 3.30 metros, el cual usé en Playa Sámara por varios años. Esa conexión juvenil con la madera fue el preludio de una responsabilidad mayor: entender que, en la naturaleza, las decisiones tienen consecuencias permanentes.


What we know today as General Cañas Park, across from the old Pacific Station, was for decades a vibrant log yard. Precious wood arrived there from the coast on freight trains, destined for iconic sawmills like Pacific Lumber. As historian Vladimir de la Cruz aptly recounts, the log yards were part of the everyday landscape of San José.

I remember that at 15, accompanied by "Don Edgar," my family's carpenter, I would wander through those yards looking for pochote and bitter cedar. With that wood, I built my own 10 feet sailboat, which I used at Sámara Beach for several years. That youthful connection with wood was the prelude to a greater responsibility: understanding that, in nature, decisions have lasting consequences.

Un testimonio entre dos cuencas

En mi poema "Dos ríos y un estero muerto", relato la historia de dos visiones opuestas sobre la tierra en Sámara, de las cuales he sido testigo por más de 40 años:

"Esta es la historia de dos ríos: Lagarto y Malanoche... hoy, uno vivo y otro muerto." 

A través de estos versos, contrasto cómo el respeto a las especies nativas como el pochote genera vida , mientras que el monocultivo de teca, bajo la errónea premisa de que "árboles son árboles", terminó por secar el estero y asfixiar los corales de la bahía.


In my poem "Two Rivers and a Dead Estuary", I recount the story of two opposing visions of the land in Sámara, which I have witnessed for over 40 years:

"This is the story of two rivers: Lagarto and Malanoche... today, one alive and the other dead."

Through these verses, I contrast how respect for native species like the pochote tree generates life, while teak monoculture, under the erroneous premise that "trees are trees," ended up drying up the estuary and suffocating the bay's coral reefs.




Enlaces de interés

A las tucas - Vladimir de la Cruz

Lectura recomendada - Crónica de 1924 sobre Pacific Lumber

Si desea profundizar en la historia técnica y ambiental de esta zona, le invito a leer mi bitácora detallada en el blog Río Malanoche, que funciona como un testimonio extendido de estos 40 años de observación.

Lectura Profunda: La crónica completa del Río Malanoche (Un análisis detallado sobre el impacto ambiental y la regeneración en Sámara).


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